Encarnación
una pequeña oración en el curso de cristología
Jesús, en la Encarnación has asumido nuestra carne,
todo lo humano te pertenece y nada de lo humano te es indiferente.
Has puesto tu tienda entre nosotros,así has vestido pañales
y gritado fuerte cuando tenías hambre,
has gateado y dado tus primeros pasos,
has caminado y corrido como niño,
te has alegrado y también llorado,
mostrando con todo eso, en lo cotidiano,
toda la grandeza de la expresión de la humanidad.
Jesús, a lo largo de la historia
te hemos querido ver glorioso en los altares
y te hemos olvidado pequeño en Nazareth,
te hemos colocado coronas de oro y plata
y olvidamos que lo tuyo es hacer el bien,
te hemos regalado clavos de plata para tus cruces
olvidando que nuestra misión es amar.
Y así sin querer para hacerte más grande
te hemos reducido
y así menospreciado aquello que contigo y por ti cobró valor.
Jesús, el Cristo, nos has invitado a seguirte en medio del mundo. Y en el mundo nos invitas a ser sal y luz,
ser agentes de cambio y transformación en el amor.
Esto sólo lo conseguiremos con la ayuda de tu Espíritu
que nos impulsa en todo instante

y que nos permite ver con otros ojos la realidad,
apasionándonos como tú por la persona
y construyendo desde lo que somos
la civilización del amor, tu Reino.
Y a este mundo al que debemos amar como tú,
enséñanos a valorarlo, a comprenderlo, a asumirlo,
a encarnarnos con todo lo que aquello implica
para que de este modo seamos testigos tuyos
estando atentos a los gritos de nuestro pueblo.
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